miércoles, 4 de mayo de 2016

Cómo conseguir tu ejemplar de Producto interior muy bruto

Si quieres hacerte con un ejemplar de Producto interior muy bruto lo tienes fácil. Ahorra 12 euros y escoge la forma que te sea más cómoda y disponte a disfrutar de su lectura.


a) puedes encargarlo en tu librería habitual. Os lo conseguirán, en un breve plazo de tiempo, a través de la editorial Enkuadres. Actualmente está disponible en:


b) puedes, también, solicitarlo y comprarlo directamente en la web de la propia Editorial Enkuadres. Ellos te lo harán llegar a casa. Así de fácil.

c) puedes escribirme a davidvivancos@gmail.com y te lo mando por correo postal. Recomendado a aquellos lectores que gustan de los libros dedicados por sus autores.

¡Buena lectura!

martes, 3 de mayo de 2016

Golpe de suerte

Lamentas la corbata que la pelota dibuja alrededor del hoyo dieciocho y que echa a perder tu golpe. Y dejas escapar una maldición cuando te doblas para sacarla del agujero y tus dedos apenas la rozan porque la pelotita caprichosa se te escurre de forma definitiva, y desciende y desciende por la espiral kilométrica que se estrecha hacia el centro de la Tierra, progresivamente, hasta que un cuenco mínimo de cristal la recoge y pone fin a su caída libre. Una pequeña cazoleta en la cual baila durante unos segundos con un repiqueteo alegre, contagioso y juguetón.

Entonces un niño vestido de almirante, con chaqueta de botones dorados, pantalones cortos y calcetines altos, coge la bola, reconoce el número inscrito, la levanta para que se vea bien y lo canta a voz en cuello sin importarle que tiene un micrófono justo delante. Y todos se agitan al saber el número agraciado y se alegran, se agitan y se alegran y lo celebran y se abrazan. Todos menos tú que, concentrado en anotar los hoyos propios y los del rival en la tarjeta que guardas en la cartera junto al décimo premiado, estás más preocupado por justificar tu golpe fallido y escudarte en la mala suerte que por otra cosa.

martes, 26 de abril de 2016

Una semana increíble

La semana pasada fue, sin duda, la más increíble e intensa que he vivido desde que me puse a juntar letras con cierta regularidad. Y es algo, qué caramba, que me apetece compartir con vosotros.

El lunes participé en la mesa redonda sobre Ajedrez, matemáticas y literatura a la que fui invitado por el Instituto Cervantes de Estocolmo junto al matemático Razvan Gabriel Iagar. Una experiencia fantástica que repetiría con los ojos cerrados. Aprovecho estas líneas para agradecer a los organizadores del acto, en especial a Julio y a Mónica, todas las facilidades y los detalles que tuvieron con nosotros durante nuestra estancia en Suecia.

Y el jueves… ¡ah, el jueves! Presenté en Cotxeres de Sants mi segundo libro de microrrelatos, Producto interior muy bruto, rodeado de buenos amigos. Sin su presencia nada habría sido igual. Para jornada tan especial conté con la colaboración de Sergi y Kike Parra, de la editorial Enkuadres (que es la que edita el libro, una joya en su factura); de Jesus Esnaola, que ejerció de presentador; y de Eduardo Margaretto, Paz Monserrat, Miguel Jiménez, Rosa Martínez y Ana Vidal (sorprendiéndome desde la distancia), que me ayudaron leyendo algunos textos del libro. Una semana, ya digo, increíble.

martes, 12 de abril de 2016

Peón envenenado

Puertabierta Editores acaba de publicar Peón envenenado, una nueva antología de cuentos de ajedrez coordinada por Sergio Gaut vel Hartman. Participan en la misma un total de veintisiete autores de México, Argentina, España, Uruguay y Portugal, con cincuenta y dos textos. Colaboro en la antología con cinco cuentos Paridad, El vejete, Un tipo raro, Miguel Strogoff. Capítulo XXXIII y Uno de espías.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Historias con vida propia

Los relatos, a veces, cobran vida propia y abandonan su hogar de papel para embarcarse en diferentes y atractivos proyectos. En los últimos meses, algunos de ellos han tenido la fortuna de ser reclamados para ese tipo de empresas y aprovecho esta entrada, feliz como una perdiz, para dar cuenta de sus aventuras:

Pastores, venid y El príncipe heredero formaron parte de la recopilación de Microrrelatos navideños de autores latinoamericanos y españoles que publicó, el pasado mes de diciembre, la revista de minificción Brevilla.


Los turistas fue el microrrelato escogido por Eva Díaz Riobello para cerrar su espacio de recomendaciones literarias, dentro de la programación matinal de la Cadena SER Madrid Norte. Lo podéis escuchar a partir del minuto 11.00 en el audio del siguiente enlace.

Por último, dos años y medio después de la primera adaptación teatral del cuento La botella por el actor Jorge Moré, ésta volvió a representarse, y por partida doble, en el marco de las jornadas dedicadas al ajedrez que se celebraron recientemente en el colegio Germán Fernández Ramos, de Oviedo. Las funciones, protagonizadas por el mismo Moré, tuvieron lugar los días 22 y 23 de febrero. La inauguración de las jornadas, organizadas por el propio colegio y el Centro de Tecnificación Ciudad Naranco Ajedrez, se completó con el enfrentamiento entre el GM rumano Mihai Suba y el MF Carlos "Kaká" Suárez. Entre los distintos actos programados, destacaron la conferencia del martes del periodista Leontxo García y la celebración del I Trofeo Nacional de Ajedrez Judit Polgar.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Gangs and roses

Me he afeitado en Finnegan’s y he comprado bombones y un ramo de rosas espectacular en la antigua floristería de O’Banion. Le prometí a mi chica una cena romántica por San Valentín. Y eso es lo que va a tener: restaurante con mantel bordado, velitas, arrumacos, champán de contrabando y demás gaitas. Irlandesas.

Antes de acudir a la cita, decido acercarme hasta el almacén de Moran para ver a los muchachos. Escondo a mi espalda el ramo al cruzarme con el poli en la esquina. Es nuevo. Uno tiene un prestigio en la ciudad de Chicago y no quiere que le tomen por un lila. Para los chicos del North Side soy toda una leyenda. Por fortuna, ni siquiera repara en mi persona y continúa con la vista clavada en el reloj de bolsillo cuando lo saludo. Esperará a alguien. Los pantalones, observo, le van anchos. A mí, sin embargo, me sientan estupendos. Visto mi mejor traje y luzco un clavel en la solapa.

Dudo delante de la puerta. Tampoco me apetece que los muchachos me vean con esta pinta de primo. Así que escondo las rosas, el clavel y la caja de bombones dentro del cubo de la entrada para recuperarlos tras la breve visita. Miro con prevención al polizonte, no vaya a sospechar algo raro en mi conducta, me busque las cosquillas y me pille con el arma encima. Anda ocupado, menos mal, está estrechándoles la mano a otros dos agentes que acaban de llegar. A este par de novatos de semblante tan serio tampoco les paran bien los pantalones y las gorras les vienen grandes.

 –Como si todavía durase el Carnaval –me digo al empujar la puerta, tras golpear con los nudillos la señal convenida–, como si esos uniformes no fuesen más que ridículos disfraces… –sonrío.

martes, 26 de enero de 2016

Charla en Tordesillas

El taller de creación literaria Mar de incertidumbres me ha invitado a una charla que tendrá lugar el próximo viernes 29 de enero en Tordesillas. El acto, que girará en torno al universo bicolor de Las jugadas intermedias, tendrá lugar en las Casas del Tratado, a partir de las 18 horas. Además de a los miembros del taller y a los socios del Club Ajedrez Reina Juana de Tordesillas, espero contar con vuestra presencia. Porque estáis todos invitados.

Mi más sincero agradecimiento a quienes han hecho posible este encuentro.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Respondiendo el Cuestionario básico de Miguel Sanfeliu

Hace unas semanas me llevé una agradable sorpresa cuando Miguel Sanfeliu me invitó a contestar su Cuestionario básico, entrevista que vio la luz el pasado jueves en su blog Cierta Distancia : vida y literatura. Os invito a leer mi cuestionario en el siguiente enlace y, sobre todo, por lo provechoso, el del resto de los colegas entrevistados por Miguel. ¡Gracias por tenerme en cuenta, amigo!

lunes, 14 de diciembre de 2015

Eolia, en antena

Qué bien suena un microrrelato cuando está bien leído. Y más con la voz de Ana Vidal. En el siguiente enlace podéis escuchar el programa Soles en el Ocaso del pasado viernes, en el cual leyó, a partir de la hora y cinco minutos, un puñado de microrrelatos dedicados a ciudades, firmados por la propia Ana, Fulgencio Susano García, Jorge Fernández-Bermejo, Luisa Hurtado, Elisa de Armas, Rosa Martínez y yo mismo. Aquí tenéis Eolia, mi ciudad imaginaria, que fue leída en el programa conducido por Miguel Ángel Pérez Calero

EOLIA

No encontrarás en los atlas noticia alguna de la república volandera de Eolia, sencillamente porque ésta no tiene una localización fija y sus coordenadas dependen del capricho de los vientos. La frontera de Eolia se desplaza de aquí para allá, de norte a sur y de este a oeste, varias veces al día, arrastrada por ventiscas y temporales, por huracanes y ventoleras, y a ella van a parar las hojas caídas de los árboles, los envoltorios de los caramelos, las bolsas de plástico y las colillas, el correo comercial dejado en los buzones y las palabras pronunciadas sin convicción y que ha de llevarse el viento. Y aquéllas que el eco jamás devolvió. Y, asimismo, los sombreros y los paraguas rotos en las tormentas. Eolia es como un cementerio de cosas inútiles y de frases y promesas susurradas a la luz de la luna que han acabado olvidándose.

En Eolia los topógrafos se desesperan ya que no hay accidentes geográficos. Y los paisajistas porque no encuentran estampa campestre que pintar donde no se distingan, como mínimo, dos o tres molinos quijotescos. Las brújulas no sirven de nada y, en su lugar, los marinos y los excursionistas, que saben de esto un rato largo, tiran de veleta, preferiblemente de las de gallo silueteado. Porque nadie precisa ir más al norte o más al sur, porque a lo que únicamente todos aspiran, en realidad, es a seguir con docilidad la dirección del viento imperante. A dejarse llevar. Los habitantes del país, de Eolia, gente por lo común liviana y de temperamento voluble, han llegado hasta allí contra su voluntad, empujada por la fuerza implacable del aire en movimiento. Se distinguen con facilidad de los turistas, además de por su peso mínimo, por tener los ojos verdes, que dicen los poetas que es el color del viento. Y por andar siempre mirando hacia arriba, hacia los tejados. Esto último obedece a su obsesiva fijación, ya señalada, a seguir la dirección marcada por las veletas que se recortan en el cielo gris.

Al visitar Eolia conviene, como precaución, llenarse los bolsillos de piedras, concluye R. la lectura y me tiende el folleto. Le brillan los ojos ante la perspectiva de unas vacaciones compartidas en el país del viento. Los tiene verdes, los ojos, como las algas, como las esmeraldas, como los de aquella gente volandera de la que acabamos de saber. Ven volando a Eolia, repito para mí el ridículo eslogan y pienso en que podían haberse esmerado un poquito más los de la agencia. Y también, qué caramba, en que podríamos permitirnos un viaje así.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Las plañideras

Sentadas en las sillas de respaldo recto de la casa, lloran las plañideras a ambos lados de la cama custodiada por cuatro cirios de misa. Sobre la mesilla, a media luz, un rosario, las copitas mediadas de licor y una taza vacía con unos labios de café perfilados en el borde interior y una cucharita que descansa en el plato. La más chiquita y arrugada entona una triste letanía e intenta ocultar el dolor de su rostro detrás de un pañuelito que huele a lavanda. Una se araña las mejillas y derrama lágrimas con desconsuelo. Otra, gemebunda, se tira de los pelos. Las demás llevan un pañuelo negro en la cabeza y lloran con el corazón roto. Desgarradamente.

En el centro del lecho, sobre las sábanas de hilo, ríe, alborozado, un rollizo bebé envuelto en una manta.

(Relato finalista del mes de noviembre de la V edición del concurso de la Microbiblioteca. Aquí podéis leer el microrrelato ganador y los otros finalistas en castellano)